Para que no cayera la esperanza

EN UNOS MESES MAS
Este árbol sin hojas
se llenará de pájaros
en primavera.
Y el humo habrá perdido
su juventud entre las nubes.
La calle, hoy fría y rápida,
andará más lenta en verano,
más llena de mi ausencia que nunca.

Y ese niño será una estación
más viejo que ahora.
Quizá en abril ya tenga miedo
de los enormes perros
que acaricia en noviembre.
Y el anciano que nos mira,
tal vez te mire después
desde la estrella más distante
o desde la fresca presencia
de una flor, que aún debe ignorar
que nacerá de ojos tan adultos.

Pero nadie, amor mío, nadie
te verá desde su corazón en llamas,
sufriendo como un astro herido y lejano.
Sin alba, sin flor, sin golondrina.

Ajeno al pulso del viento
que guarda también tu cabellera.
De frente a frente
con su hallazgo de ausencias.

Habra pasado
mucho
puente,
entonces,
sobre el agua de los ríos
Y a tu caricia le faltará mi pecho.
Y a mi ternura le sobrarán sus vientos.