A MENUDO

Tú sabes muchas cosas de mì.

Conoces la vejez de mi sueños.

 

Oyes la violencia de mi piel

y te asusta verme arder

como un incendio.

 

Pero no entiendes cirtas cosas.

Cierto rumor en mis cabellos,

huérfanos de viento y luna.

Cierto frìo que nace

cuando no dejas volar

la morena gaviota de tu mano

en mi pecho que sufre.

 

Pero acontece que a menudo

estoy más allá de mis ojos.

en los territorios azules

donde comienza el alma

Sin duda,

entonces,

crees,

vida mìa,

que llega a ti la soledad,

tan áspera y tan frìa,

como el corazón de una derrota.