AMEMOS ESTE INVIERNO
Oh, mi amada,
qué pocos inviernos
han de pasar
antes de que tu mano,
que reposa en mi pecho,
levante su vuelo para siempre!

Ha de ser muy triste
ese dìa, y lloverá duramente el doler.

Tú has sembrado asì,
al darme tu alegrìa
en alma y piel espléndida
mi futuro dolor.

Oh, mi amada,
cuántos inviernos
han de pasar
antes de que la luna
de mi frente,
oculta en tus cabellos,
haya vuelto
a mi vieja juventud,
entonces ya a un imposible
de distancia
para todo mi anhelo.

Amemos este invierno,
amada,
hoy que somos todavìa
un año más jóvenes
que el próximo invierno,
Y antes e que impiecen
a pasar, los que vienen,
y se lleven tus manos de mì
y mi frente de tì,
oh, amada mìa,
con sus lluvìas.