MEDIODIA DE LLUVIA

A ti, pequeña y morena llama,
Que arde todavía en mi pecho.

Amor, amor,
acuérdate,
antes de la lluvia.
Como dos corzas
morenas
saltaban tu manos
en mis manos todavía,
sin saber que pronto
habrían de quedarse
tan solas en el mundo.

Adiós, adiós,
dijiste suavemente,
como quien habla
en tarde
ya con el recuerdo.

Mi voz
Anciana
De tanto repetir
La madrugada
De tu nombre marino,
Te dijo pertenecer
A un espléndido loco
que tenía
una rara y extraña
forma de quererte.

Detrás de ti
se quedaban gimiendo
tus pasos,
y las calles
            eran para mí
tan anchas como nunca.

A lo lejos,
el viento llenaba
tu cabello
de las más grave
distancia.

El agua,
entonces,
lavó
el último gesto
de ternura
            que tuviste
conmigo.

Luego la lluvia
                        cayó
sobre mis hombros,
y al dolor de estar triste
se sumó también el de estar lejos.

Como el verano,
cuando llega a su fin,
comenzaron a brotar
otoños en mis ojos,
                                    ahora
que me dolías tan adentro!