NUNCA ESTOY SOLO

De veras, nunca estoy solo.

Tan solo estoy triste
cuando tus ojos
huyen
del sitio
en que debimos
encontrarnos
por la tarde.
Ahora
se pudre la espera
debajo del tiempo,
del tiempo se ríe
de mí, gran amador,
desprovisto de amada,
en búsqueda siempre.