LA LLUVIA
Puedes decirme,
lo que quieras,
como sólo tú
puedes decirlo,
pero, amor,
siempre sera
la lluvia
una larga y lejana
tristeza,
que no termina
de morir en mì.

Puedes hablar
horas enteras,
y yo puedo entenderte
con esta alma
de violìn que porto,
pero la lluvia
siempre será más triste
y mas amarga,
cada invierno.
Y entre más veranos
se acumulan en nosotros,
más tristes todavìa.
Tú la ves en ternura,
como sólo tú
puedes mirarla
a tu edad y en tu mundo,
pero, vida mìa,
otros la ven,
por ejemplo en mi paìs,
en techo,
y sienten el frìo
que se escapa
de ella,
como un ángel gris,
que todo lo hiere
con su furia.

Entonces, la lluvia
es más triste aún
que los corazones juntos
de todos los nuncas.