TUS OJOS
La ciudad puede llamarse
Parìs, Berlìn o Budapest.
Tus ojos serán siempre
lo más importante de todo.
Lo que le da categorìa
azul al dìa que comienza,
ahora que somos una noche
menos jóvenes que nunca.

Puedes nombrarte como quieras:
Marìa, Karen o Carla,
que si no fuera azul
el ademán cordial y alegre
de tus ojos cercanos,
no arderìa tu nombre
todo el tiempo en mi memoria,
ni tendrìa tanta ternura
en estas manos, que te gusta
recorran tu cuerpo
en larga y lenta caminata.

“Amor – te digo
ahora que cruzamos la calle
este primero de diciembre-,
cuando regrese a mi paìs
y esté muy lejos de ti,
también sera azul mi lejanìa.”

No dices nada,
sólo tu ojos hablan largamente
en siempre con los mìos.