LO PRIVADO TAMBIEN CUENTA
Tal vez
sean tus ojos
lo más privado
que tenga
sobre el mundo,
ahora que los miro
largamente
y el viento de tus manos
sopla suavemente
en mis cabellos
su débil experiencia.

En lo alto
de las tardes
está su residencia,
y cuando
vamos juntos por las calles
de la nueva ciudad,
tus ojos
me gustan más que nunca,
porque con ellos
se alegra
también mi lejanìa.

Tal vez
nadie llegue
a comprender
por qué tus ojos
son un siempre estupendo
que canta en mì
a la hora más noche
de todas,
cuando estoy cansado ya
de tocar la medianoche
con la ribera azul
de mi callada frente.

Tal vez
sean tus ojos
lo más privado
que tenga
sobre el mundo,
amor mìo,
pero ellos aumentan,
como nadie todavìa
mi deseo de luchar
para cambiar al mundo,
y me hacen, además
el más alegre
de todos los tristes
que viven aún sobre el planeta.

Y cuando salgo a luchar
diriamente
vida mìa,
tus ojos van conmigo,
atentos
a que nada me pase.

Y son
cuando yo sufro
el mundo a mi manera,
dos astros, muy dulces y lejanos,
que me anuncian
también con su ternura,
la pronta llegada del alba,
del alba para todos.