ROSTRO COMUN
Hoy palpo alegremente un rostro
formado de rostros diminutos:
palpo el gran rostro común.
Veo rostro y rostro caminando,
-como dos tempestades enemigas
al divino encuentro del rayo-,
hacia el agudo rostro padre
formado de hombres que moran
callados en el hambre, descalzos
de besos, recuerdos y deseos.
El gran rostro común camina
como un hombre gigantesco
hecho del pueblo y primavera
de acero y sangre, de aurora
y llanto martirizado en balde,
pero camina dos a dos los pasos
uno a uno todos los peldaños,
nada a nada el retroceso!
(Ese gigantesco rostro común
se parece a sì mismo y a la vida
de todos los hombres de la tierra
y está formado a golpes de miseria
con duros chispazos de amistad.)
(Yo todavìa enciendo la tristeza
cuando veo rodar la sal amarga
sobre la carcomida miseria
de los hombres solitarios.
Yo todavìa sufro mi dolor presente
cuando veo caminar el hambre
sobre los barrios pobres
de mi pequeño paìs.
Yo todavìa lloro largos sufrimientos
cuando oigo toser a los obreros
y una larga pena de sangre
brota retumbando de sus pulmones
como cuervos de rabia.
Yo todavìa sufro y me derrumbo
como un acantilado de sal profunda,
pero me levanto luego con mi rostro
para unirlo al gran rostro común
formado de todos los hondos rostros
que sufren sin la cosecha de la tierra.)
Subo camino del gran rostro común
y su alegrìa me llueve sobre la garganta
acostumbrado como nadie a la tristeza,
porque todavìa sangro y sufro y lloro
con mi gesto de abismo demudado. Y, solo,
me disuelvo la frente en la tiniebla.

Pero subo camino del rostro común
con una gran eclosión de la lucha.
-Oh, rostro grande como la primavera,
noble como el trigo, dulce como el maìz!
¡Oh padre del aire y de los templos,
constructor de las piedras sonoras!
¡Oh hacedor de todo cuando existe:
sálvame del llanto y la miseria.
Búscame tu fluvial cosecha de sonrisas
para ser feliz de haber nacido ahora
y en el preciso minuto de mi propio siglo-,
pero subo camino del rostro común
y conmigo marchan muchos hombres.
¡Oh gran rostro común!, padre y más padre
temblando de amor sobre las nuevas piedras,
cada dìa me acerco más a tu ternura!