UN DIA 4 DE TANTOS
El viento
dobla en mis ojos
al árbol del llanto,
llevándose
en sus manos ciegas
mis golondrinas
que te buscan
mi dulce compañera,
en esta tarde,
que no hubiera
querido que llegara
para no sentirme
tan solo,
en lo más hondo
de los pasos
que sufro