CARCEL DE LA POLICIA

I
La cárcel de policía en mi país
tiene color de gris martirio
y gris invierno.
el llanto
ha sonado contra el tiempo
y contra el odio
en sus muros,
extendidos junto al dolor del pueblo.

Es una frontera de espinas venenosas.
El hombre del pueblo
                                    Sabe
y se rebela contra ella,
porque ahí,
                   durante muchos años,
se agolpó la voz del pobre,
se torturó la flor de su sueño,
y se levantó con el orgullo
                                    del verdugo,
una sola estatura de lamentos
y de lirios amargos.

La cárcel de policía en mi país
es verdaderamente tenebrosa.

Ahí se rompió
la continuidad de tantas esperanzas.
Ahí murieron muchos hombres
Guardando en el cuenco dulce
                                                de su mano,
la ausencia del pan y de los hijos.
Ellos murieron en su línea,
apretando en su delirio por tortura
el paisaje de una mazorca calurosa
y pensando en los pájaros
                                    que vuelan
libremente por el aire azul
de Guatemala.

II

¡Ah… qué doloroso
es tener que hablar de todo esto!

Pero la cárcel de policía
                                    en mi país,
invade los terrenos
                                    de la risa
cristalina,
                        eleva su mano
de hiedra aterradora
                        al corazón
del viento
                        y nos enturbia
el diálogo limpio con al vida.
Por eso el pueblo
                        Sabe
que su color es gris
y es demasiado triste.

III

Por eso los niños huyen de los policías
y los acusan con su miedo sencillo.

Por eso el pueblo la señala
Y escupe de odio contra ella.