LA CALLE MENDELSSOHN
La Calle Mendelssohn
en Berlìn,
siempre está llena
de palomas,
al amanecer y al atardecer.

Cualquiera dirìa,
las palomas
pobrecitas,
no saben distinguir
cuando la luz
viene
y cuando la luz
va.

Son viejos
los edificios
de esta calle,
con faroles aún
y señoras
asomadas siempre
a las ventanas,
y niños que pintan
dragones y nombres
con yeso
en el asfalto,
y juegan y pelean
y sonrìen después
como pequeños
recién pasada
una tormenta.

Pues bien,
en esta calle,
en un cuarto
del segundo piso,
un hombre sufre,
acosado por los lobos
del alma,
por los moralistas
viudos de moral profunda,
y se le hiere,
con palabras escogidas
por una mente,
arrugada ya
de tanto hacer el daño,
a pesar de su sonrisa
hipócrita,
sola,
calculadora.

Y el hombre sufre
el dolor de saber
que los amigos
compatriotas en Berlìn,
ya no son sus amigos,
sino abrazos homicidas,
abiertos como abismos
a donde uno se lanza
por amistad
y termina
quebrándose
de alma y cuerpo.

Se le dice,
por ejemplo
que su piel
no debe buscar
la piel que ama,
sino ponerse
a envejecer
en plena juventud,
olvidarse
de las lunas
que viven
en sus hombros,
renunciar
a la ternura
de los ojos azules.
Y el hombre,
solo,
abandonado por los amigos,
sufre
un sufrir sin fin,
incomprensible
para todos,
fuerte como un toro,
grande como un astro.

Afuera
ya no quedan palomas.
Se han ido ya, llevándose
la luz sobre sus alas.
Asì los niños,
su yeso
entre la bolsa.
Y las señoras,
la ventana
en dos brazos.

La noche llena
la calle Mendelssohn
en Berlìn.
Los faroles
alumbran
una tenue canción
par alas viejas aceras.
Y alguien
 besa a alguien
en la esquina,
resuelto
a los murmuros
de la gente,
que no sabe,
en verdad
lo que son
las despedidas.

Hay en el fondo
de esta calle
musical de nombre,
un viejo y grande
portón.
Por allì ha salido
un hombre sufriendo
lanzado por sì mismo,
a buscar,
en algún sitio
lejano
de la ciudad,
a su ternura
de ojos azules.

La calle Mendelssohn
que sabe,
lo ve,
lo comprende
y lo ama.

Siempre aman
las viejas calles
a los hombres
que sufren
y a los hombres
que aman.