SABADO POR LA TARDE EN DRESDEN
Es la tarde
de un sábado gris
y estoy muy triste todavìa.
Aún escucho
sentado no sé donde junto a ti,
el canto de la lluvia
en los tejados de las casas,
el ulular del viento
en la cabellera de una blanca
noche de invierno,
el tranvìa, que lejano se queja,
y no sé qué pasos
sobre la espalda desnuda de la calle.

Alguna estrella brilla en la lejanìa
y yo te cuento historias amargas
de mi lejano paìs,
que tanto amo desde niño.