TODO BERLIN ESTA EN TUS OJOS

Para ti, que llevas en los ojos
                                                            la ciudad de Berlìn, sin saberlo.

Todo Berlìn con muro o sin muro.
Todo Berlìn está en tus ojos.

Paseando por la calle Unter den Linden,
miro tus ojos y estoy en cualquier parte
del viejo y del modern Berlìn, cantando.
Me gusta viajar hacia los barrios pobres,
donde antes de la guerra se morìa,
sin que a nadie le importara nada.
Algo hay de doloroso en esas casas
llenas de patios y de patios.
Poco a poco desaparecen del aire.
Si el cometa Zille lo viera,
tal vez no lo creeria, el pobre pintor
que tanto luchó con su paleta por la vida.
Hoy tiene muchas estatuas en Berlìn,
y los niños lo quieren y repiten su nombre.
Tuvo un destino doloroso, mas su futuro es de gloria.

Sus niños de la calle dejaron ya de serlo.
Si de hambre se trata cuando tal se dice.
En todas partes, cuando es crepúsculo
en tus ojos, Berlìn enciende sus faroles.
Algo hay de viejo en estas cosas.
Yo no puedo entender esta memoria
de ciudades antiguas de vivir en Europa.
Sólo sé que está triste mi tristeza,
y que tú vas conmigo por ellas,
llenando mi sangre de coraje y orgullo.
El humo de las chimeneas en los techos.
Se levanta como un noble, con pereza.
Las gaviotas serán siempre en tus ojos
lo que más me gustará de todo.
Quizá porque ellas siempre me recuerdan
que tú buscas en mi piel antiguos rìos.
La nieve es más bella si la miro
en el fondo azul de tu pupila,
y el otoño más dulce y suave
con su amarillo corazón maduro.
Y el verano, amor mìo, no digamos,
con nuestras fugas a los lagos
a ver como es de nueva el agua
y cuánta amabilidad tiene su cuerpo.
El sol, en lo más alto del cielo
Y en lo más hondo de tus ojos,
fue siempre un gran suceso.
Un dìa visitamos una fábrica,
alzada sobre viejos escombros
dejados por las bombas.
El cielo, arriba, eran tranquilo y amplio.
Berlìn es la ciudad que no descansa.
Tiene una prisa grande por ser nueva,
por cantar pronto con el cuerpo entero.
Sin las arterias rotas ni la voz prestada.
Con toda su alma, llena de viejas canciones
que siempre recordarán a los abuelos,
sentados a la orilla de un café
tomando una cerveza en tarde y en silencio.
Y ha sido gracias a tus ojos,
que Berlìn ha sido para mì este tiempo
la ciudad que más recuerdo
de las grandes ciudades europeas.
Todo Berlìn está en tus ojos.
Abre las puertas de esta ciudad
cuando de mì te acuerdes.
No cierres tus párpados amables.
Cuando de mì tu corazón platique
y sientas venir mi ronco paso bajo los castaños,
abre los ojos tuyos que yo amo
y ponte a ver Berlìn con mi ternura.

Todo Berlìn con muro y sin muro.
Todo Berlìn está en tus ojos.