El sabor de la sal

SEGUNDO GRAVE
Acuérdate,
que cuando digo
tus ojos y tu boca,
pronuncio tu cuello
y sus lunas,
y digo tus manos
y su mundo,
todo hacia tì me lleva,
toda hacia ti.

Acuérdate, mi negra,
acuérdate de eso.

Pero no olvides
jamás
que de tì
todo me separa,
sì en un sólo Segundo
el cuervo de la duda
se despierta en mi sangre
y suelta sus garras en mi cuerpo
y me hiere y te hiere,
a tì vida mìa,
a tì,
tan joven aún y tan naranjo.