EN BERLIN, LA PRIMAVERA LLEGA

Todos los años

en Berlìn,

cuándo la primavera

se acerca de puntillas

a la espalda de la ciudad,

los jardineros

vienen con sus flores

a sembrar

la alegrìas en los jardines.

 

Los niños corren

tras los rayos del sol,

delicados todavìa

como una recién nacida

espiga de luz.

Las muchachas

suelen sentarse

en los parques,

a recibir

a piel abierta

la caricia

del astro lejano.

Los ancianos

saben y les duele

que se hayan vuelto

un año más viejos

esta primavera.

Y los enamorados,

ajenos a su futura vejez,

se reclinan

sobre el barandal

de los puentes,

a ver pasar

el agua, gris ya

de tanto sufrir

su nostalgia de mar.

 

Poco a poco

se apaga el vuelo

del humo en los tejados,

mientras las chimeneas

se transforman

en estaciones

para el viaje

de los pájaros.

 

Los árboles

de la avenida Unter den Linden,

vienen a los ojos y se van,

acompañados de una música

verde, que los vive de júbilo.

La gente es más accessible

ahora, que hace dos meses,

cuando el invierno

obliga

a la ciudad

a cerrar su rostro

para no helarse el alma.

Eso se piensa con suavidad,

viendo a un hombre

que pinta

el despertar del césped.

Y oyendo a los organilleros,

pocos y ancianos ya,

que anuncian

con sus viejas canciones,

todas llenas de polvo

y de tristeza.

 

Todos saben

que los abrigos

y los guantes,

las bufandas,

serán el invierno

venidero,

un año menos

jóvenes

que ahora.

Y eso ha de dolerle

un poco

a la vanidad de su estilo.

 

El aire

es fresco todavìa,

pero dan ganas

de tener pulmones

del tamaño de un astro.

El alma

es ahora más piel

y la piel

más alma que nunca.

 

De todo esto,

son los enamorados

tal vez

los que más gozan.

Ellos tienen

ahora,

todos los sitios

al alcance de su beso.

Ahora hasta podrìamos

decir que todo canta.

Es la primavera alemana

en la ciudad Berlìn,

la que lo cambia todo

con el aroma

de su juventud sonora.

 

No se puede decir

todo

lo que la primavera

trae consigo,

cuando visita Berlìn

 

Estas fueron

sólo una pocas cosas,

sencillas.

Pero de todas ellas,

se ha querido

hacer una lámpara

joven

para alumbrar la vida

la nueva mirada

de la ciudad Berlìn,

cuando la primavera llega,

al amparo de un año

joven,

que en pocos meses

habrá comenzado

a envejecer.

 

print this article send this article to a friend link to this article


Privacy Policy: The OttoReneCastillo.org, Guatemalan Poetry will not rent, sell, share or disseminate any information about you with other people or non-affiliated companies and organizations. We do not set client side cookies. Our server logs are used only for traffic analysis, and are erased from our server monthly. ©Copyright 1993 - 2020 by Computer Solutions - Chicago
The Four Corner Stones:
Cybernetic Democracy • Financial Justice • Ecological Harmony
Peace and Non-Violence
frontpage | headlines | next | deeper | top